Los contratos bancarios pueden contener cláusulas que son perjudiciales para el cliente. ¿Le suena esta situación? Hace algunos meses empezaron a darse cientos de demandas en referencia a cláusulas suelo. Se trata de un tipo de cláusulas que establecen una cantidad mínima que el usuario debe pagar, incluso aunque bajen los tipos de interés (como el Euribor).
Evidentemente esta situación beneficia al Banco pero perjudica al cliente, que se ve obligado a pagar unas cantidades que no estaban previstas y que en muchos casos ni siquiera tiene. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró nulas las cláusulas suelo, por lo que actualmente un contrato de hipoteca no debería contener ninguna.
Si su contrato la tiene o sospecha que pueda tenerla, es importante que se ponga en contacto con un abogado especializado para que le ayude. En nuestro Despacho de Sevilla podremos revisar el Acta de constitución de la hipoteca y verificar si efectivamente contiene una cláusula suelo, en cuyo caso procederíamos a reclamarla.
Actualmente es posible recuperar no sólo el importe de la cláusula suelo sino también otros gastos añadidos, como por ejemplo los derivados del Notario. De todo esto le asesoraremos a lo largo del proceso. Pero además de las cláusulas suelo existen otras que también se pueden considerar abusivas, y así lo ha ido indicado el Tribunal Supremo: intereses muy elevados, cláusula de redondeo al alza, etc.
Incluso también tuvieron cierta trascendencia las llamadas hipotecas multidivisa, un tipo de hipotecas que se contrataban en una moneda pero que se calculaban después en otra. Esto hizo que algunos clientes, a los cuales no se les había explicado en qué consistía el producto, perdieran miles de euros.
El problema es que por lo general los contratos bancarios no son fáciles de entender, ya que contienen un lenguaje complicado y con tecnicismos. En algunos casos incluso puede pasar que estén escritos con un tipo de letra que sea difícil de leer (la famosa letra pequeña). Para evitar estas situaciones, o reclamarlas si hemos sido víctimas de ellas, será necesario acudir a un abogado.
Por todo ello le invitamos a ponerse en contacto si necesita más información o quiere empezar un proceso de reclamación con su entidad bancaria.