A diferencia de otras reclamaciones bancarias, la hipoteca multidivisa no se ataca por usura, sino por falta de transparencia de la cláusula que vincula tu deuda a una moneda extranjera. El despacho estudia tu escritura y la documentación precontractual para acreditar esa opacidad.
1. Falta de transparencia: la vía principal del Tribunal Supremo
La cuestión la zanjó el Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo en la STS 608/2017, de 15 de noviembre: la hipoteca multidivisa no es un instrumento financiero de la Ley del Mercado de Valores, pero sus cláusulas sí están sujetas al control de transparencia (art. 4.2 de la Directiva 93/13/CEE). Cuando el banco no explica con claridad el riesgo de tipo de cambio, la cláusula es nula y el préstamo se mantiene en su nulidad parcial. El criterio se reitera en las SSTS 599/2018, 493/2020, 391/2021, 392/2021 y 29/2022.
2. Qué exige el Tribunal de Justicia de la UE (asunto Andriciuc)
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en la sentencia de 20 de septiembre de 2017 (asunto C-186/16, Andriciuc), estableció que quien concede un préstamo en moneda extranjera debe facilitar al consumidor información suficiente para que comprenda el riesgo de tipo de cambio que asume: debe poder entender que, si la divisa se aprecia frente a la moneda de sus ingresos, la carga del préstamo puede dispararse. La transparencia no se agota en la claridad gramatical: exige información real sobre las consecuencias económicas.
3. El derecho a convertir el préstamo a euros (art. 20 LCCI)
Para los préstamos más recientes, el artículo 20 de la Ley 5/2019 (LCCI) regula los préstamos en moneda extranjera: reconoce el derecho del prestatario a convertir el préstamo a euros y obliga a la entidad a informar periódicamente cuando la deuda o la cuota se desvíen más de un 20 % por el tipo de cambio. El incumplimiento de estos requisitos conlleva la nulidad de las cláusulas multidivisa en favor del consumidor.