Una cláusula suelo es un pacto por el cual se fija una cantidad mínima que el deudor en un préstamo hipotecario deberá pagar en todo caso, incluso aunque bajen los tipos de interés. Recuerde que las hipotecas se calculan en base al tipo de interés, como por ejemplo el Euribor. Si nuestro préstamo tiene una cláusula suelo estaremos obligados a pagar en todas las cuotas una cantidad mínima, lo cual es muy beneficioso para el Banco pero lógicamente no lo es para nosotros.
La contraparte de las cláusulas suelo son las cláusulas techo, que limitan el importe máximo que se puede abonar. Su uso no está muy extendido. El Euribor comenzó a descender en el año 2009, lo cual hubiera supuesto en condiciones normales una bajada de las hipotecas. Sin embargo esto no ocurrió y muchos usuarios se vieron pagando grandes cantidades de dinero.
Con el paso de los meses muchas personas empezaron a sufrir las consecuencias de este tipo de cláusulas, llegando en algunos casos a quedar en una situación económica muy débil; debido a ello comenzaron las demandas por los contratos hipotecarios que habían firmado. Los Abogados cláusula suelo en Sevilla tuvieron un papel fundamental en todo esto.
Muchos Juzgados de España entendieron que se habían incumplido los requisitos de transparencia y falta de información a las personas que firmaron el contrato de préstamo. Esto, en términos sencillos, quiere decir que estas personas no eran conscientes del alcance de lo que estaban firmando.
El Tribunal Supremo las declaró nulas por abusivas y falta de transparencia, pero ordenó la devolución de lo cobrado indebidamente desde su pronunciamiento (esto es, desde mayo de 2013). Más tarde, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se hizo eco de esta situación y ordenó que la devolución debía llevarse a cabo desde el inicio del préstamo.
Actualmente es obligación de los Bancos explicar con palabras claras el contenido de un contrato a sus clientes, así como responder a las dudas que se puedan plantear.